¿Cuándo es el mejor momento para cambiar de trabajo?

¿Cuándo es el mejor momento para cambiar de trabajo?

A lo largo de la vida laboral, las personas tienen distintas perspectivas, persiguen diversas metas e ideales profesionales; sin embargo, algo en que la gran mayoría coincide es en que lo más satisfactorio es estar contentos y sentirse bien con lo que se hace.

Sin embargo, hay ocasiones en que algunos trabajadores comienzan a dejar de sentirse un aporte en lo que están desempeñando y surge la idea de cambiar de aire, de probar nuevas experiencias laborales.

Muchas son las razones que pueden llevarnos a buscar un nuevo desafío laboral; sin embargo, antes de concretar el cambio es necesario analizar los pro y los contra de esta medida, cabe preguntarse por ejemplo qué ofrece la empresa en términos de ambiente laboral, desarrollo profesional, salario, horarios, entre otros aspectos.

Tomar la decisión correcta teniendo claro por qué se está haciendo, es fundamental para no cometer fallas que puedan hacer que nos arrepintamos. Según una investigación publicada en Harvard Business Review, uno de los principales errores al cambiar de trabajo es basarse sólo en un aumento salarial, pues “esto es una solución a corto plazo, pero no una garantía de éxito a largo plazo”, según señala Robin Abrahams, el autor de dicho estudio.

Por otra parte, resulta necesario analizar las razones del cambio, incluso antes de considerar lo que nos ofrece la nueva empresa. Es importante cuestionarse si esta decisión de buscar nuevos horizontes se basa en un conflicto puntual o con alguien en particular, o quizás tiene que ver con algún problema personal por el que se esté atravesando. Muchas veces una conversación con las personas involucradas o un tiempo de descanso (vacaciones por ejemplo), podrían acabar con la sensación de agobio.

Pablo Molouny, gerente general de Trabajando.com Argentina señala que “siempre tenemos períodos en que nos sentimos agobiados, estamos cansados, y colapsados de nuestro trabajo, es ahí cuando buscamos una nueva oportunidad laboral creyendo que así cambiará el panorama, pero ¿qué buscamos realmente en esos momentos? Primero debemos saber cuáles son nuestros objetivos y luego evaluar todas las variables para saber bien cuándo es el momento adecuado para cambiar de trabajo.”

Hay que tener en cuenta que si no se intenta agotar todas las posibilidades para encontrar una solución y sólo se opta por cambiar de trabajo, se está tomando una decisión simplista y de corto plazo, ya que no asegura que en un nuevo empleo podría volver a darse un período de desgano o de malas relaciones laborales entre compañeros.

Distinto es el caso para algunos profesionales que ciertamente no tienen otra salida que cambiar de empleo, por ejemplo cuando se ven enfrentados a la incapacidad de desarrollarse profesionalmente o al ver vulnerados ciertos acuerdos de contrato como honorarios, horarios, cargas de trabajo, entre otros.

Se suma a lo anterior, otros casos como trabajar en algo que no tiene relación alguna con lo que se estudió, lo que genera insatisfacción profesional. Si bien es muy probable que nuestro trabajo no sea lo que esperábamos, ciertamente hay un área o perfil general en el cual queremos desempeñarnos y eso es lo que debiéramos evitar transar para no enfrentar una decepción profesional más adelante.

CUANDO NO CAMBIAR:

  • Si una persona está pasando por algún tipo de crisis personal (divorcio, pérdida de un ser querido, dificultades legales, etc.) le resultará difícil y emocionalmente agotador pasar por la etapa de adaptación inherente a un nuevo trabajo y, a la vez, lidiar con sus problemas personales.
  • Si le acaban de dar un ascenso en la compañía donde trabaja en la actualidad significa que le han tomado en cuenta por su capacidad y habilidades y es probable que, en un futuro, le consideren para posiciones mejores. No tendría, entonces, sentido cambiar de empleo.
  • Si la situación económica del país no es buena, cambiar de trabajo puede representar un gran riesgo, ya que si no se siente bien en el nuevo puesto, será más difícil encontrar un tercero Por ello, se recomienda no cambiar de trabajo en época de recesión económica a menos que se tenga una razón muy poderosa para irse.
  • Si la nueva empresa está ofreciendo sueldo, posibilidades y condiciones de trabajo muy similares a lo que se tiene, entonces, en ese caso se estaría dando un paso lateral en vez de hacia adelante, y no merecía la pena renunciar al empleo actual y comenzar de nuevo en otro. La única excepción seria que el puesto ofrecido estuviera en un campo (o compañía) donde siempre se ha deseado trabajar.
  • Si la otra empresa ofrece un mejor sueldo, pero las condiciones de trabajo son peores o la empresa está en un giro que no le agrada a usted, es mejor ganar un poquito menos y sentirse a gusto que ganar más y detestar el trabajo.

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